¿Por qué la gente inteligente lucha con la Estrategia?

por Roger Martin

inteligencia&estrategiaLa estrategia es a menudo percibida como un tema propio de la gente inteligente – esa gente que son los primeros de la clase, con credenciales académicas de primer nivel. Pero sólo porque estas son las personas atraídas por el tema de la estrategia no significa que naturalmente sobresalgan en él.

El problema con la gente inteligente es que utilizan a la estrategia para buscar y encontrar la respuesta correcta; pero por desgracia, en la estrategia no existe una única respuesta correcta a encontrar. La estrategia requiere la toma de decisiones sobre un futuro incierto. No hay una sola respuesta correcta. De hecho, incluso después de ocurridos los hechos, no hay manera de determinar que uno haya determinado la estrategia “correcta” para conseguirlos, porque en realidad no hay manera de juzgar la calidad relativa de cualquier camino que hayamos elegido en contra de todos los caminos no elegidos. No hay experimentos a doble ciego en la estrategia.

Para convertirse en un gran estratega, tenemos que olvidarnos de la necesidad de encontrar la respuesta correcta y de conseguir elogios por identificarla. Los mejores estrategas no se sienten intimidados o paralizados por la incertidumbre y la ambigüedad; son lo suficientemente creativos para imaginar posibilidades que pueden o no existir en la realidad y están dispuestos a probar un curso de acción a sabiendas de que este va a tener que ser incluso abandonado totalmente, de acuerdo a como se desarrollen los acontecimientos.

Las cualidades esenciales para este tipo de personas son la flexibilidad, la imaginación y la capacidad de recuperación. Pero no hay evidencia de que estas cualidades tengan un correlato con la inteligencia pura. De hecho, el fallecido experto en aprendizaje organizacional Chris Argyris argumentó lo contrario en un clásico artículo de HBR Teaching Smart People How to Learn. En su estudio sobre la consultoría en estrategia, Argyris encontró que las personas inteligentes tienden a ser más frágiles. Necesitan tanto para sentirse bien y para ello sus conclusiones deben ser validadas por los demás. Cuando uno o ambas condiciones dejan de ocurrir, las personas inteligentes se ponen a la defensiva e inflexibles.

Esto no implica que las personas inteligentes deben mantenerse lejos de la estrategia. Implica no obstante, que la estrategia no debe ser un monocultivo de magos analíticos de alto coeficiente intelectual. Una gran estrategia es ayudada por la diversidad de pensamiento y de actitud. Se necesita gente que ha experimentado tanto el fracaso como el éxito. Se necesita gente que tenga una gran imaginación. Se necesita gente que haya construido su capacidad de recuperación en el pasado. Y lo más importante, se necesitan personas que se respeten unos con otros por su gama de cualidades, algo que a menudo va a ser más difícil para la persona que se considere la más inteligente en la habitación.

Roger L. Martin (www.rogerlmartin.com) is the Premier’s Chair in Productivity and Competitiveness and Academic Director of the Martin Prosperity Institute at the Rotman School of Management at the University of Toronto in Canada. He is the co-author of Playing to Win: How Strategy Really Works and of the Playing to Win Strategy Toolkit.  For more information, including events with Roger, click here.

Publicado en Harvard Business Review. Post original aquí.

Traducción de Mariano Ramos Mejía

¿Seguir leyendo sobre Estrategia?:

Que es una estrategia y como se elabora

El fin de la estrategia según Ferrás: Innovación 6.0

Creencias erróneas sobre la Estrategia

“Estrategia en época de incertidumbre” – Gary Hamel

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“Estrategia en época de incertidumbre” – Gary Hamel

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Cuando se da acceso al conocimiento el resultado directo es el desarrollo, rendimiento, progreso y productividad. Es curioso ver que actualmente las empresas y la industria trabajan con un sistema de gestión de más de 20 0 30 años, o incluso, de más de 100 años.

Otra situación que nos está afectando es que no hay creatividad para elaborar nuevos sistemas de gestión, somos rehenes de programas de control de procesos ya muy viejos.

El reto actual es crear un sistema de que crezca de forma equiparable con la tecnología y la ciencia porque éstas están creciendo de una forma exponencial. Los sistemas deben volverse rápidos y por eso hoy en día existen muchas organizaciones que están fallando.

Durante los últimos 40 años las ganancias en las compañías han bajado, esto crea a nivel económico un futuro más turbulento, se tienen que resignificar las creencias para hacer negocios y tener una nueva forma de administrar las empresas.

Es muy caro en la actualidad el gestionar cambios en una organización. Por eso hay que cambiar las formas de elaborar los cambios. Los cambios profundos dependen de una crisis.

La humildad es un valor que dentro de una organización evita la creencia de que seremos eternos. Si no nos vamos adaptando y evolucionando, debemos tener presente que para la permanencia hay que tener adaptación e innovación dentro de la organización. Una compañía fracasa cuando sobre invierte en el pasado. Un principio para una organización es tener una visión osada. Las telecomunicaciones son un ejemplo claro de como se hace, cómo se negocia, pues no hace mucho tiempo no podíamos comunicarnos de un punto a otro del planeta de manera clara y por un precio casi significativo.

La industria no incentiva ni recompensa a sus empleados por una actitud innovadora, por ende el empleado presenta un desempeño 100 % burocrático. En una administración innovadora no hay jerarquías, solamente existe EL LIDERAZGO. Los líderes en sus grupos se eligen, no se imponen, todo mundo debería de escoger con quiere trabajar.

Si en una organización se logra la productividad sin tener que sancionar a los empleados, estaremos logrando la fórmula de la productividad y el liderazgo y no el proceso de la burocracia. La economía se debe de convertir en una economía creativa.

Crear un entorno, un sentido de propósito, esa es la misión de un gerente. Es muy difícil encontrar a un empleado sensibilizado emocionalmente en su trabajo y es por un potencial humano que no ha sido captado y esto se debe por una falla de visión, pues la gestión actual se basa en tratar a un empleado como un robot.

Cuando en una organización un empleado es cuidado, el dueño de la empresa será cuidado por sus empleados.

El punto de inicio de la innovación es evaluar qué tanto de lo que creamos y que somos funciona actualmente, es crear una revolución  mental de todos los elementos del organigrama. La libertad en cada uno de sus colaboradores es vital, incluso la libertad para cuestionar a la autoridad, ésto hará empleados con más criterio y libertad en la toma de decisiones. (no estar esperando que me van a mandar a hacer, sino pensar qué hacer, dar un 100%), esto es una fórmula eficiente de disciplina eliminando el control burocrático.

El poder y la autoridad no nos hace líderes. Incluso en algunos casos se convierte en un secuestrador de la evolución de una empresa.

Gary Hamel nos invita a comenzar a experimentar con algunas de las ideas hoy presentadas. No se trata de llegar a tirar lo que hemos sido como empresarios, sino comenzar una sensibilización al cambio.

Publicado en ExpoManagement Magazine. Post original aquí.

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Innovar desde la incertidumbre

Por Manel Muntada Colell

Quizás la creencia más generalizada es que esculpir no es otra cosa que dar forma a un material a partir de una idea previa de lo que se quiere obtener de él.
La escultura sería pues el resultado de un sueño capaz de inspirar a la mano hasta convertirse en realidad.
Pero hay puntos de vista que ofrecen una visión ligeramente distinta, como la de aquel niño que viendo a su padre esculpiendo un caballo le preguntó que cómo había sabido que dentro del bloque de piedra se hallaba aquel animal. Un enfoque basado en que la realidad incluye cualquier sueño posible y donde esculpir es una de las maneras de descubrirlo si se tiene especial habilidad en despojarla de lo sobrante hasta liberar la forma de todo aquello que la oculta.
La escultura vista como transformación de la realidad o como el descubrimiento visionario, casi arqueológico, de lo que esta realidad esconde lleva a otra asociación, esta vez relacionada con la escena de una película en la que un detective experimentado se dispone a registrar el escenario de un crimen acompañado por su ayudante menos experto que, llegado el momento, le pregunta al detective por lo que están buscando, a lo que este último responde que “no lo saben pero que cuando lo encuentren lo reconocerán sin ninguna duda”.
Suele asociarse la innovación con la necesidad de gestionar ciertas dosis de incertidumbre, normalmente pequeñas y muy relacionadas con el parecido que los resultados llegarán a tener con aquella idea que los inspira. Suele tratarse, en este caso, de una innovación de taller, donde cualquier sospecha recae en la utilidad de los resultados, en la habilidad de la persona para poder materializar la idea que se propone o en ambas cosas a la vez. Es muy importante en este tipo de innovación, tener clara la idea que se persigue para tomarla como modelo al cual recurrir a la hora de controlar y corregir posibles desviaciones en el proceso de concreción para, de este modo, gestionar la incertidumbre.
Pero no siempre es así, últimamente estoy colaborando con Jesús Martínez en un proyecto relacionado con la definición de un perfil que estimule y facilite el aprendizaje en el puesto de trabajo vehiculizando el conocimiento experto que circula por la organización de manera ininterrumpida. Se trata de un proyecto donde la complejidad no reside tanto en su diseño metodológico como en la necesidad de dar forma a una figura capaz de superar el lógico rechazo al trasplante que cabe esperar de algunas culturas corporativas.
En este tipo de proyectos, la innovación requiere que las personas se sumerjan en escenarios muy parecidos a los de nuestro detective, situaciones en las que la respuesta a una determinada necesidad exigen zambullirse en la complejidad e indagar con la absoluta convicción de que reconoceremos lo que buscamos una vez lo encontremos. Se trata de proyectos basados en fuertes dosis de esperanza y en la creencia de que la escultura irá emergiendo poco a poco de la piedra mientras retiramos y barremos pacientemente, de su superficie, todo aquello que la mantiene oculta.
Entre aquellos aspectos que considero más importantes para innovar desde la incertidumbre tomo especial nota de estos tres:
> Tener claro y creer en el propósito para persistir y hacer frente al lógico desasosiego que resulta de la duda que asalta constantemente.
> Inhibir la mirada evitando anclarla en nada concreto para -de este modo- “ver más” permitiendo que sea la realidad la que se acerque al ojo.
> Elaborar el relato de tal modo que sean los hitos a los que vamos llegando el que lo vaya dictando ya que, sin duda alguna, las respuestas que aguardan son mucho más interesantes y poderosas que las preguntas con que, a menudo, pretendemos invocarlas.


En la foto superior Camille Claudel en su taller (1887).

Publicado en CumClavis. Post original aquí.

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La gestión de la Incertidumbre. El Desafío del Liderazgo en Contextos Inestables

Por Marcelo Manucci

incertidumbre1Definir el presente y diseñar el futuro en las organizaciones, implica un intrincado proceso en el que se entrecruzan la percepción individual, el diálogo estratégico y la construcción colectiva de significados. La definición del presente determina la visión del futuro y viceversa. La visión de futuro determina la percepción del presente. Es imposible pensar el presente desligado del futuro e imaginar un desarrollo en el tiempo sin tener en cuenta la situación presente desde la cual se está definiendo. Así planteado, el presente y el futuro son procesos simultáneos de creación de realidades; una unidad de acción desde la cual las organizaciones diseñan sus intervenciones en la sociedad.

El objetivo de este trabajo parte de la siguiente pregunta ¿cómo gestionar la incertidumbre para obtener resultados? Parece en principio una paradoja, administrar lo que en principio no existe, prever lo ausente. De todas maneras, esta paradoja está presente en cada decisión, desde la más pequeña hasta la más significativa; todas tienen un impacto en el liderazgo y en las posibilidades de desarrollo de la organización.

En muchos casos esta incertidumbre se ahoga en viejos paradigmas estratégicos basados en simplicidad y linealidad. La estructura de estos modelos no puede dar cuenta de la complejidad de las relaciones. Los significados emergentes del proceso de interacción entre la organización y sus públicos se pierden bajo una estructura rígida y determinista. Margaret Wheatley, sostiene que en las organizaciones competitivas existe una interconexión dinámica de tres esferas: “identidad, información y relaciones”. Sobre estas últimas señala que “representan la red neural de la organización y constituyen su capacidad de participación, integración e interconexión.” 1

El espacio de intervención de las organizaciones se presenta complejo, inestable e incierto. Hervé Sérieyx señala que en nuestra sociedad el cambio se vuelve una regla y la estabilidad una excepción.2 La coyuntura de nuestra región conlleva una crisis no sólo en el entorno (que ya no es el mismo de antes); crisis de las herramientas financieras y legales; sino y fundamentalmente crisis de las herramientas de visión, de las herramientas con las que las organizaciones imaginan y diseñan su futuro.

Ante este cuadro de situación, surge la necesidad de diseñar nuevas herramientas para intervenir en la comunidad y gestionar las relaciones en este contexto dinámico y complejo. En tal sentido, definimos el liderazgo en las organizaciones como un espacio de sincronía y gestión de significados. Un espacio tan rico como incierto, donde las subjetividades en interacción van trazando una red especial de percepciones.

¿Cómo gestionar la incertidumbre? La hipótesis que trazamos para comenzar a responder este cuestionamiento, es que la incertidumbre se gestiona con más diálogo e interacción. De acuerdo con lo que dice Saez Vacas, “para que la empresa pueda afrontar con éxito la complejidad del entorno competitivo cambiante debe aumentar su complejidad, aunque no tanto en su estructura (orden) como en su función y tratamiento de la información (comportamiento).”3 Con estos parámetros, consideramos que pensar en un modelo de gestión estratégica implica pensar en un modelo de gestión de la incertidumbre para generar organizaciones flexibles y competentes.

A partir de estas definiciones, consideramos necesario revisar dos concepciones claves en la configuración de la vida corporativa: la concepción de espacio y tiempo. La concepción de espacio implica pensar en la configuración de la realidad corporativa. ¿Con qué parámetros se define o se construye esa realidad? Revisar la concepción de espacio implica analizar el “territorio de credibilidad” en el que la organización se mueve, porque desde esta realidad corporativa se diseñan las intervenciones en la comunidad. Desde la concepción de organización, producto, propuesta, mercado, público, sujeto, etc., surgen las acciones, la interacción y los resultados.

La concepción de tiempo implica pensar en las posibilidades de acción y en la gestión de las decisiones. ¿Qué probabilidades o certezas tienen determinadas acciones en el devenir del tiempo? ¿Cómo la organización visualiza, construye y gestiona su futuro? Pensar en el tiempo es pensar en el impacto de las decisiones; en la emergencia de nuevos procesos y en el azar como fuente de oportunidades de desarrollo. Desde su concepción de tiempo, la organización, puede trazar caminos lineales y unívocos o bien explorar nuevos rumbos de desarrollo y estratégico.

Basados en Nuevos paradigmas, como los postulados de la Complejidad, Teoría del Caos, Dinámica de sistemas y Constructivismo, consideramos que diseñar estrategias es diseñar significados, crear realidades. El mundo se está reconfigurando basado en la interacción y la emergencia de significados que surgen de una interacción cada vez más compleja y dinámica entre la organización y sus públicos. En este sentido, planteamos que la gestión de la incertidumbre está en la gestión de los procesos no en el desarrollo de elementos aislados. La gestión de la incertidumbre está en las relaciones y en los vínculos.

El entorno de la organización es un continuo de sucesos emergentes. La realidad corporativa no es una fotografía. Nuevos e imprevistos significados aparecen en la cotidianidad de los hechos corporativos a partir de las relaciones con los diferentes públicos. Las personas no son simples espectadores de una “puesta en escena” predeterminada desde la organización; sino que se convierten en protagonistas de sus percepciones a partir de la interacción. Tal como sostiene Joan Costa “cuando el individuo se aproxima a un producto para probarlo o degustarlo, entonces pasa a experimentar una relación con el objeto o producto.”4 La relación queda marcada y significada a partir de la experiencia.

La concepción de un mundo estático y objetivo, como una fotografía, se derrumbó en las postrimerías del siglo XX. Cada uno de nosotros es protagonista de la realidad que construye. Este punto de vista operativo cambia la concepción de la estrategia corporativa. Ya no estamos trabajando sobre un territorio seguro de interpretación de mensajes, donde la fuerza o la amplitud de medios controlados por el emisor desarrollan un significado unívoco y certero en los públicos; sino que estamos parados en un territorio inestable conformado por una trama de significados que se va tejiendo a partir de la interacción de los públicos con la organización.

La dinámica de los significados emergentes genera un nuevo punto de vista respecto de la dinámica corporativa; donde los límites de la certeza se pierden en una trama de azar e incertidumbre. Ralph Stacey, plantea un marco de análisis para estos nuevos desafíos corporativos, lo que él denomina “operar lejos del equilibrio” basado en los descubrimientos de las “nuevas ciencias matemáticas y naturales”. En este sentido, sostiene que “el mensaje central de las nuevas ciencias para las organizaciones es este: las organizaciones son sistemas de retro alimentación que generan comportamiento complejo donde los eslabones que unen la causa y el efecto están rotos. El orden diseñado mentalmente es reemplazado por un orden emergente desde la inestabilidad a través de procesos de auto organización.”5

La imagen corporativa es una estructura de significados que se genera en interacción. “La percepción es la realidad” sostiene el físico Clemente Nobrega6. Y avanza aún más en su planteo; “moldeando la percepción puede crear realidades.”7 Pensar la imagen como un proceso implica un cambio de modelo de estrategia corporativa. Para operar en un proceso es necesario considerar la incertidumbre, el azar y la emergencia de nuevos eventos, significados y relaciones a lo largo del tiempo y el espacio.

Es necesario avanzar en el diseño, tal como otras ciencias, de un modelo no-lineal de gestión, que pueda contener los sucesos emergentes y generar acciones a partir del monitoreo de las relaciones. Rupturas y discontinuidades. Es imposible predecir y controlar tal como los modelos clásicos de gestión proponían. Clemente Nobrega sostiene “nuestro actuar en el mundo es, desde siempre, el emerger de significados nuevos dentro de significados anteriores, que así se van expandiendo hacia nuevas dimensiones” . En este sentido, la tesis de este autor es que “la mejor manera de prepararse para actuar no es intentar adivinar lo que está adelante y mirar hacia atrás. Es percibir la dinámica que nos trajo hasta aquí y aprender con ella.” 9

No se puede mirar y operar en la “sociedad red” con modelos del siglo XXVII. Este es el planteo de Margaret Wheatley10 que sostiene “hemos desarrollado gráficos y cuadros y mapas para introducirnos en el futuro y los hemos venerado como los marineros antiguos hacían con sus cartas de viaje”.11 Esta es la herencia de las organizaciones objetivas, estructuradas y previsibles. Esta es la herencia de la concepción del mundo newtoniano; “cuando el gran reloj hizo tictac, crecimos inteligentes y diseñamos la era de las máquinas.”12 Es imposible operar en el espacio de los flujos como si fueran máquinas (previsibles y ordenadas).

Siguiendo este razonamiento, gestionar la incertidumbre se convierte en una cuestión clave para el destino de la organización. Esta es la paradoja esencial de toda estrategia corporativa. Cómo desarrollar un modelo que permita atender a la coyuntura, manejar con fluidez los imprevistos del entorno y a la vez posibilite construir la imagen de la organización, desarrollar la visión y los objetivos corporativos.13 Daryl Corner señala que, “los cambios ocurren cuando las organizaciones enfrentas situaciones que no esperaban, que no estaban dentro de sus expectativas.” El autor plantea tres procesos para entender como se construyen las expectativas: “las situaciones que desencadenan los acontecimientos, las percepciones a aportan datos antes de significar las situaciones y finalmente las implicaciones que determinan las decisiones según el marco de referencia desde la cual se analizan las situaciones y se trazan posibilidades”. Finalmente señala que “todos los eventos son interpretados a través los filtros de nuestra percepción, en este sentido lo importante no es la relación entre las expectativas y la realidad objetiva; sino entre las expectativas y los propios filtros perceptivos.”14

Una vez más la paradoja: cuanto más informados más confundidos. Daryl Corner señala que “la mayoría de los líderes no está preparado para enfrentar la dinámica de estos días porque les falta una apreciación de la tensión que existe entre la demanda cada vez más compleja del entorno y los escasos recursos disponibles para ayudar a las organizaciones en estas rupturas”. Sobre estas condiciones de ambigüedad e incertidumbre, el autor agrega “se reducen las posibilidades de predicción, dejando a las personas sin el fundamento para una sensación de control sobre el entorno.”15

La organización sólo puede ver lo que está dentro de su territorio de credibilidad, aquello que ha recortado a partir de su sistema de interpretación. Los límites del territorio de credibilidad están definidos por los paradigmas de la organización. El entorno corporativo es mucho más amplio que lo que la organización considera. Es necesario, para ver otras cosas del entorno corporativo, mantener una redefinición constante de aquellos parámetros que definen la mirada de la realidad.

Cuando el planteo estratégico pierde de vista la interacción, se reduce a una manipulación, que solamente busca resultados presionando más allá de los límites y posibilidades del contexto. Así, una organización fuerza en los demás su versión de la realidad. La interacción pierde sentido, el vínculo entra en crisis, queda vacío. ¿Cuáles son los indicadores de este proceso? Generalmente el indicador básico es el malestar, traducido en diferentes comportamientos y manifestado por diferentes vías. Cuando una organización mira sólo su realidad, sus relaciones se transforman en un engaño. Lo que debería ser un proceso de intercambio de símbolos se transforma en un monólogo unilineal y causal.

La estrategia es interacción, es intercambio de subjetividades, es multiplicidad de significados. La estrategia es un proceso basado en la interdiscursividad, en la gestión de las percepciones que se entrecruzan generando realidades complejas, donde el azar y la incertidumbre determinan factores de interpretación.

La organización realiza intervenciones en el mercado y en la comunidad basada en hipótesis de comportamientos y expectativas de resultados a partir de situaciones futuras imaginadas. En este conjunto de experiencias, vivencias y expectativas; algunos resultados imaginados pueden cumplirse. Pero en el desarrollo de los acontecimientos muchos aspectos se pierden en el azar y la incertidumbre de la realidad emergente. Cada paso en el futuro está marcado por el riesgo y la probabilidad.

Una decisión define una acción, un rumbo. Pero más que una elección es la eliminación de posibles alternativas. Por cada acción elegida se descartan otras variantes. Todos los caminos, en una organización, se trazan a partir de conceptos sobre la propuesta y las hipótesis de vida de esa propuesta en un determinado público. Estrategia implica: decisión y dinámica. Una decisión inicial y una sucesión de situaciones futuras sobre las cuales es necesario gestionar información y recursos. Definición y riesgo.

Una concepción estratégica del tiempo implica, entonces, romper la lógica de los caminos lineales y unívocos. Hoy más que nunca, las condiciones sociales y económicas de la población hacen de esta visión cerrada sea una decisión suicida para los destinos de cada organización. La acción en sí misma implica complejidad. El universo de interrelaciones conlleva una enorme cuota de riesgo. Lo que sucede, es que generalmente se busca controlar el riesgo desde una visión simple y lineal de las relaciones. Esta visión simplista de las relaciones y los comportamientos generalmente conlleva a acciones estereotipadas y mutiladas que encierran a la organización en una cápsula tan cómoda como vulnerable.

Según Diana Hunt y Pam Hait, sostienen “que en Occidente vivimos según reglas temporales artificiales. Nuestra perspectiva occidental del tiempo, una flecha disparada hacia la eternidad, no es una imagen fácil de borrar. Estamos condicionados a creer que el tiempo se acelera una vez que abandona nuestra línea de visión, proyectándose desde el presenta hacia el futuro”.16

Así como el manejo del espacio define el territorio de competencia de la organización, el manejo del tiempo, define la probabilidad de las hipótesis e intervenciones en ese territorio de competencia. Ambos procesos: espacio y tiempo definen la concepción estratégica de los procesos de corporativos.

Hunt y Hait sostienen respecto del modelo de tiempo corporativo que “por primera vez desde que se introdujeron las técnicas de administración del tiempo hacia 1870, la metodología está desvinculada de la realidad.” Y agregan “que la realidad de nuestras viejas técnicas de organización son incapaces de manipular la andanada de información que hoy recibe una persona media. Basadas en estudios del tiempo y el movimiento, estas herramientas están destinadas a la celeridad y el servicio. No son sensibles a los ritmos individuales ni están sintonizadas para nuestra personalidad.”17

David Norton señala que “la estrategia es una hipótesis. Implica el movimiento de una organización desde su posición actual hacia una posición futura deseable, pero incierta. Debido a que la organización nunca ha estado en esa posición deseada, el camino para llegar a ella involucra una serie de hipótesis vinculadas entre sí.”18

Cuando la organización construye una hipótesis respecto de su futuro, pone en juego no sólo factores racionales (percepción, modelos mentales, sistema de interpretación), sino también emocionales (intuición, expectativas, deseos, clima emocional). El futuro está en la estructura cognitiva y emocional que diseña la imagen deseada. El resto es incertidumbre, solo el devenir va a generar las condiciones para el desarrollo de esa imagen deseada.

Desde Newton a los negocios “a la velocidad del pensamiento”
El título de este apartado intenta una ironía sobre los acontecimientos científicos y económicos, desde los conceptos que dieron lugar a la mecánica newtoniana hasta las definiciones de Bill Gates sobre el nuevo paradigma de los negocios tras el desarrollo de Internet.19 En el punto anterior, hemos descrito la importancia de la red cognitiva, de los paradigmas desde los cuales todas las organizaciones diseñan sus modelos y desarrollan sus intervenciones en la sociedad. En este punto vamos a intentar bucear en las raíces del paradigma que dio origen y fundamento científico a lo que muchos autores llaman “la era industrial”.

Joan Costa señala: “el paradigma clásico del industrialismo (capital, tierra y mano de obra) forjó su desarrollo con el objetivo económico, el ideal productivista, la organización y la administración.”20 Haciendo un análisis del alcance de “la visión mecanicista de la vida”, Fritjof Capra señala que “con el triunfo de la mecánica newtoniana en los siglos XVIII y XIX la física quedó establecida como prototipo de una ciencia exacta con la que se habían de cotejar todas las demás ciencias.”21

Del análisis de este tema nos interesan dos aspectos para su presentación. El primero está centrado en la concepción del mundo que deriva del modelo mecánico de Newton. El “mundo como el mecanismo perfecto de un reloj” va a tener implicancias en el desarrollo de todas las ciencias de la era moderna hasta nuestros días. El segundo aspecto está centrado en la implicancia de los resultados de este paradigma mecánico. El sistema de interpretación permite leer, interpretar y significar los datos de la realidad. Los paradigmas constituyen los filtros a través de los cuales se incorpora la realidad. Estos determinan la complejidad del mundo que nos rodea y por consecuencia las decisiones corporativas. De acuerdo a la concepción de realidad que elaboramos, es como vamos a actuar.

A partir de sus observaciones, Newton desarrolla el concepto de “fuerza” atribuyendo a su interacción todos los movimientos de la naturaleza. Newton desarrolló un modelo que le permitió a la humanidad interpretar “la realidad”. La Física, la Economía, la Antropología, la Sociología y hasta la Psicología contemporánea desarrollaron sus teorías basadas en este modelo. La teoría de Newton ordenó la mirada sobre la complejidad de los hechos en el siglo XVII, otorgándole previsibilidad y objetividad. El modelo de Newton, la realidad como un mecanismo perfecto, tuvo profundas implicancias en las ciencias sociales. Las teorías económicas también reflejaron este desarrollo. Clemente Nóbrega señala “que Frederik Taylor fue quien hizo con las ideas sobre el mundo de las empresas, lo que Newton hizo con la ideas en el mundo científico: una revolución”. Y agrega que en esta época del desarrollo del cientificismo tayloriano “la escala de los problemas era simple, complejidad ninguna con la seguridad que las verdades serían descubiertas.” Por último, el autor, señala que “la visión – máquina enfatiza lo absoluto, lo inmutable, lo verdadero”.22

La definición estratégica de muchos modelos de gestión está basada en un futuro enlazado. Bajo esta concepción se podría pensar que atrapando el futuro, se pueden prever resultados, diseñar acciones certeras, efectivas y unívocas. Pero el futuro es el resultado de procesos emergentes, de situaciones desconocidas que dependen de la conjunción de múltiples variables.

Así es como este modelo mecánico fracasa al intentar explicar y operar en estos contextos sociales de tan alta inestabilidad como los que estamos viviendo en la actualidad. El modelo newtoniano nos enseñó la que confusión estaba “fuera del observador” que la ciencia es objetiva y a través de leyes universales se puede trascender a los cambios. ¿Qué ocurre con este modelo en la actualidad? ¿Qué sucede con las certezas más allá de los cambios? ¿Qué sucede con el tiempo y el espacio? ¿El azar y la incertidumbre? La herencia del modelo de newtoniano, según Nóbrega es que “no sabemos lidiar con la ambigüedad y la paradoja. Necesitamos tener un centro absoluto de donde vengan las órdenes y el poder.”23

El problema, entonces, no es la complejidad del entorno, sino las herramientas para percibir, interpretar y operar en esa complejidad. La complejidad es algo inherente a la interacción. Nuestra realidad cotidiana en su esencia es compleja. La dinámica actual de la información conlleva a una inestabilidad en el comportamiento de las variables clásicas, por lo tanto se agranda la brecha de las inferencias y es más difícil cerrar una figura, una interpretación global del entorno; lo cual hace que la interpretación que se obtiene de ese entorno sea absolutamente contingente. Las leyes no tienen la fuerza de la certeza, tienen la dinámica de la probabilidad.24

Este es el conflicto actual que nos lleva a revisar el legado de Newton en el desarrollo de las acciones y el liderazgo corporativo. A partir del modelo newtoniano fuimos educados con la concepción que los resultados se consiguen con fuerza. En el mundo de los negocios estas fuerzas eran el tamaño, el stock, la logística, la cantidad de personas que las competían e interactuaban en el mercado. El modelo de Newton, que además de la Economía, inundó a todas las ciencias del siglo moderno, naturalizó la complejidad.

La estructura cerrada y determinista de la física newtoniana modeló la vida del siglo pasado y se convirtió en el filtro esencial a través de cual miramos todo lo que esta a nuestro alrededor. El desafío para los nuevos líderes es mirar más allá de su propio territorio, avanzar en el diálogo y la diversidad y considerar que los movimientos en el mercado están signados por la probabilidad y la multiplicidad de variables. Así se transformará en un diseñador de organizaciones, donde el futuro y el presente se convierte en las dos caras del activo más valioso de la organización: sus propios paradigmas.


Notas:

1 Acerca del liderazgo, la autora, señala: “si queremos asegurar la sustentabilidad en el largo plazo, los líderes deben abocarse a una nueva tarea: deben crear las condiciones para que la identidad, la información y las relaciones puedan estar conectadas de manera dinámica en torno del propósito amplio del sistema.” (Pág. 255). Citado por Marshall, Stephanie Pace. Creación de comunidades sutentables de aprendizaje para el Siglo XXI, artículo del libro La organización del futuro. Granica. 1999
2 “La mundialización de los intercambios y la competencia, la puesta en redes mundiales de la información, el derrumbe de las grandes ideologías estructurantes, la aceleración de los fenómenos migratorios, el debilitamiento de numerosos referentes morales han hecho crecer en muy poco tiempo el grado de complejidad y de incertidumbre de nuestras sociedades.” (Pág. 81) Sérieyx, Hervé. El big bang de las Organizaciones. Granica. 1999
3 Bueno Campos, Eduardo. Curso Básico de Economía de la Empresa: un enfoque de organización; Vol. Nº 1. Editorial. Pirámide. (Pág. 685). 1993
4 Costa, Joan. Imagen corporativa en el Siglo XXI. La Crujía Ediciones. (Pág.229). 2001
5 Stacey, Ralph D. Managing the unknowable. Strategic boundaries between order and chaos in organizations. Joey – Bass Publishers. (Pág.12). 1992
6 Físico e ingeniero nuclear brasileño que trabaja sobre la base de la Física Cuántica en el desarrollo estratégico de las organizaciones.
7 Nobrega, Clemente. Supermentes, do big bang à era digital. Negocio Editora. (Pág.156). 2001
8
Nobrega, Clemente. Supermentes. Op.Cit. (Pág.14).
9 Nobrega, Clemente. Op. Cit. (Pág.14).
10 Castells, Manuel. Op. Cit. (Pág 141).
11 Wheatley, Margaret J. Leadership and the new science: learning about organization from an orderly universe. Berrett-Koehler Publishers. (Pág.36). 1992
12 Wheatley, Margaret J. Op. Cit. (Pág 26).
13 Las teorías clásicas intentaban elevar el nivel de certidumbres dentro de la organización a través de estructuras rígidas, jerarquías, divisiones funcionales, autoridad centralizada. Zand, Dale E. – Teoría y Aplicación del Managment . Ed. Mercado – 2002
14 Corner, Daryl L . Leading at the edge of chaos. John Wiley & Sons INC. (Pág.26 y 27) 1998.
15 Corner, Daryl L. Op. Cit. (Pág. 13)
16
Hunt, Diana y Hait Pam. El Tao del tiempo. Editorial Gedisa. (Pág. 26). 1996. 2da Edición.
17 Hunt, Diana y Hait Pam Op. Cit. (Pág. 45)
18
Norton, David. Medir la creación de valor. Gestión. V5 Nº5. Set. – Oct. 2000. (Pág. 110 a 116)
19 La frase hace alusión al libro homónimo de Bill Gates (2000), Business @ The Speed of Thought, Ed. Warner, donde el autor plantea: “The Internet creates a new universal space for information sharing, collaboration, and commerce. It provides a new medium that takes the inmediacy and spontaneity of technologies such as the TV and the phone and combines them with the depth and breadth inherent in paper communications.
En: Islas, Octavio. Fundamentos de Comunicaciones Digitales Productivas. En Razón y Palabra Nº 34. Enero 2003. Disponible en: <http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n34/oislas.html>

20
Costa, Joan. Op. Cit. (Pág.28).
21
Capra, Fritjof. El punto crucial. Ciencia, sociedad y cultura naciente. Ed. Troquel. (Pág.213). 1992
22
Nobrega, Clemente. Em busca da Empresa Quântica. Ed. Ediouro. (Pág.143 y ss). 1999 2da. Ed.
23
Nobrega, Clemente. Em busca da Empresa Quântica. Op. Cit. (Pág.150).
24
“En los sistemas inestables, una pequeña perturbación se amplifica, unas trayectorias iniciales cercanas se separan. La inestabilidad introduce aspectos nuevos esenciales”.
Prigogine Ilya. Las leyes del Caos. Ed. Crítica. (Pág.30). 1999.


Referencias:

Bueno Campos, Eduardo. Curso Básico de Economía de la Empresa: un enfoque de organización; Vol. Nº 1. Editorial. Pirámide.1993
Capra, Fritjof. El punto crucial. Ciencia, sociedad y cultura naciente. Ed. Troquel.1992
Corner, Daryl L . Leading at the edge of chaos. John Wiley & Sons INC. 1998.
Costa, Joan. Imagen corporativa en el Siglo XXI. La Crujía Ediciones. 2001
Hunt, Diana y Hait Pam. El Tao del tiempo. Editorial Gedisa.. 1996. 2da Edición.
Marshall, Stephanie Pace. Creación de comunidades sutentables de aprendizaje para el Siglo XXI, en La organización del futuro. Fundación Drucker. Granica. 1999
Nobrega, Clemente. Em busca da Empresa Quântica. Ed. Ediouro. 1999 2da. Ed.
Nobrega, Clemente. Supermentes, do big bang à era digital. Negocio Editora. 2001
Norton, David. Medir la creación de valor. Gestión. V5 Nº5. Set. – Oct. 2000. Prigogine Ilya. Las leyes del Caos. Ed. Crítica. 1999.
Sérieyx, Hervé. El big bang de las Organizaciones. Granica. 1999
Stacey, Ralph D. Managing the unknowable. Strategic boundaries between order and chaos in organizations. Joey – Bass Publishers. 1992
Wheatley, Margaret J. Leadership and the new science: learning about organization from an orderly universe. Berrett-Koehler Publishers. 1992
Zand, Dale E. – Teoría y Aplicación del Managment . Ed. Mercado – 2002


Marcelo Manucci
Docente titular en las Cátedras de Publicidad Integral de Medios, Publicidad Corporativa en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Católica de Santa Fe. Director general de Estrategika, proyecto de investigación sobre de desarrollo estratégico de organizaciones. Argentina.

Publicado en Razón y Palabra. Post original aquí.

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La asertividad 3.0 y las nuevas competencias

Por Mercedes Hortelano VdP @MyKLogicaCompetencias

Actualización de la entrada La asertividad y su relación con el 1, 2 y 3.0

Comentaba en ella, en noviembre pasado, que el 2012 supondría un punto de inflexión social, con sus consiguientes repercusiones en economía, en política y en la empresa y que marcaría un antes y un después. Y cada día, más convencida que es así.

Diariamente podemos comprobar a través de la prensa, internet, las redes … como aquellas organizaciones, instituciones, empresas, movimientos, personas que se encuentran ancladas en un tipo de gestión, relación y comunicación jerárquica y unidireccional, que han olvidado su función social, (lo que en las redes describimos como 1.0), tienen cada vez más detractores y habrán de replantearse muy seriamente la conveniencia de actualizarse y adaptarse a los nuevos modelos 2 y 3.0, si desean sobrevivir a la crisis; actualización basada no tanto en la tecnología, que también, como en la integración y desarrollo de su inteligencia emocional organizacional, directiva y laboral, que les permita potenciar el desarrollo de nuevas competencias como es el intraemprendimiento, el trabajo colaborativo, la orientación a las soluciones 360º (pensamiento 360º) ….

Competencias que se están convirtiendo en verdaderas autopistas de entrada a empresas 2 y 3.0 que sí tienen en cuenta su función social (retroalimentación económica de sus comunidades), su responsabilidad con el entorno y el medio ambiente y la importacia de un buen clima para desarrollar y atraer talento (empresas que serán los “Davids” de los actuales “Goliats” empresariales).

Metacompetencias, en realidad, cuya base se encuentra en el desarrollo de nuestra inteligencia emocional y nuestras capacidades básicas (asertividad, autoestima y empatía); las cuales permiten el óptimo desarrollo del resto (de capacidades) y máximo aprovechamiento de la tecnología para integrar e intraemprender, por ejemplo, procesos de trabajo colaborativos, posibilitar una innovación abierta o tipo crowdsourcing, a través de una relación más horizontal y fluida con usuarios, clientes, colaboradores …

Frente a la “unidireccionalidad” jerárquica del 1.0 y su escasa capacidad de relación y, por tanto, de ver el “efecto mariposa” de sus acciones y su impacto en el presente y futuro, el 2.0 pasa a ser bidireccional y consciente de la interrelación social, lo que nos ayuda a amplíar nuestra perspectiva y comprensión de situaciones y el 3.0, las integra, gracias a la apertura multidireccional al trabajo colaborativo, a la gestión y relación 360º con comunidades (internas y externas) … y lo facilita y potencia la red, lo que conllevará una incidencia directa en la productividad, clima, profesionalidad y profesionalización …. de sus organizaciones, al tiempo que les permitirá anticipar y preparar nuevos cambios de paradigma, como es el pasar a comunidades colaborativas:

Ejemplo de evolución del 1.0 al 3.0: comunicación:

Hablar – 1.0: mero intercambio de opiniones, argumentaciones y contraargumentaciones. ¿Cuánto tiempo se pierde en debates y reuniones inútiles?

El debate y la discusión – 2.0: profundización en las opiniones ajenas, comprensión de la diferencia -uso de las preguntas. ¿Cómo afecta al clima cuando un debate o una discusión se focalizan en los resultados y se superan las fases de tensión?

El diálogo o las conversaciones – 3.0: integración de las diferencias, “relaciones 360º” con su entorno. ¿Cómo afecta a la productividad y a la calidad cuando un error se toma como lo que es, se soluciona o actualiza el procedimiento y se incorpora al know-how y experiencia de la empresa y del profesional y mucho más cuando se “resuelven” dilemas como el negocio o el entorno?

Para llevar a cabo tal proceso, el primer paso es tomar conciencia de cómo mejorando nuestros hábitos comportamentales, podemos mejorar nuestras relaciones (ver las ventajas y beneficios) para activar nuestra “voluntad” (el querer).

Uno de los retos a los que nos enfrentamos como individuos es nuestro escaso conocimiento de nosotros mismos. Todos estamos de acuerdo con que la asertividad es clave pero somos poco conscientes de nuestro nivel de desarrollo de la misma.

¿Cómo vamos a mejorar si pensamos que ya lo hacemos bien o que la “culpa” o quien ha de hacerlo, es el de enfrente?

Una vez dado este primer paso, el siguiente reto será identificar hábitos de pensamiento, emociones y conductas que nos perjudican para poder iniciar el entrenamiento en reeducar nuestra forma de pensar y en adquirir nuevos hábitos de gestión emocional y comportamental en nuestro día a día.

Es un proceso que no se puede dar por acumulación de conocimientos o memorización de conceptos, sino por exploración, experimentación y práctica en nuestras rutinas diarias.

Tomemos como ejemplo la asertividad o, lo que es lo mismo, la capacidad de pensar, sentir, actuar y expresarnos con respeto, hacia mí mismo y hacia los demás. Su evolución, sería la siguiente:

1.0: Mi asertividad depende del interlocutor que tengo enfrente. Si mi interlocutor es un maleducado o siento que me ataca, es muy probable que mi reacción, ya sea activa -exteriorizada – o pasiva -interior-, sea un reflejo de lo que “percibo” y si lo percibo como asertivo, seré “asertivo”.

Una asertividad de este tipo es reactiva:

  • En la emisión confunde buenas maneras con educación; obviando, sin embargo, que mi discurso puede utilizar las palabras más “exquisitas” y ser un “intento” de ataque o provocación en toda regla (sarcasmo, humillaciones, calificativos despectivos …) y digo intento, porque dependerá de quién reciba/escuche el mensaje que lo percibirá como tal o no. Es decir, es unidireccional, en el sentido de que no ve la asertividad como un proceso de “recepción” y “emisión” de mensajes, sino sólo de emisión.
  • En la recepción dependerá del tema, del interlocutor y/o de su propio estado emocional, tamizado todo ello por sus vivencias y experiencia, que lo “reciba y perciba” como una ofensa/ataque o como una defensa/justificación …

Asertividad10En el trabajo una persona “activa” con una asertividad 1.0, es o puede ser fuente de malentendidos, discordias y mal clima con aquellos con quienes difiere. En función de su cargo, las repercusiones de tales comportamientos serán más o menos importantes. En cargos directivos, fomenta la opacidad, el ocultar errores, el enchufismo … con los consiguientes impactos en productividad, rentabilidad, motivación, innovación, desarrollo y mejora, etc.

La empresa asertivamente 1.0 se ha convertido en un cancer para la sociedad en general y su entorno más cercano, en particular pero, sobre todo, para sí mismas. Son empresas que les importa más su propio crecimiento a corto, que tener una viabilidad sostenible a medio y largo plazo (¿contaminación, obsolescencia programada, conciliación, meritocracia, equidad retributiva …?), sin ser conscientes de que están potenciando la necesidad y, por tanto, como exponía antes, abriendo la entrada a nuevas empresas que cumplan con las nuevas expectativas de consumo y servicio que se están extendiendo por la sociedad.

¿Si a usted comerciante, pyme, autónomo, gran empresa le trataran como usted trata a sus clientes, qué haría si surgiera una empresa que le tratara de forma diferente y cumpliera con sus compromisos?

¿Cuál es la probabilidad de que muchos profesionales que hayan sido despedidos pongan en marcha emprendimientos con el know-how adquirido y sumando lo que saben pueden mejorar pero que, por la cultura de la compañía o jefe directo, le fue imposible o pasó?

Pymes y autónomos 1.0 perderán clientes en favor de pymes y autónomos 2 y 3.0, con otro tipo de mentalidad de servicio, con presencia en los nuevos centros comerciales “virtuales” (internet y las redes), lo que les hace visibles y aceptables a los nuevos consumidores 3.0.

En cuanto a la gran empresa 1.0 habrá de revisar su prepotencia de trato, su toxicidad para su entorno y el medio-ambiente y sus macroestructuras directivas, si no desea perder inversores, talento y clientes en favor de aquellas que sepan relacionarse y crear redes 360º con su entorno, entiendan que, frente a la obsolescencia programada, el futuro será el consumo cualitativo y sepan hacer el trasvase a organizaciones mas horizontales que valoren y premien la meritocracia.

Frente a la 1.0, una empresa asertivamente 3.0 crea prosperidad como base de su propia prosperidad, por ejemplo, creando redes de referencias clientes-proveedores que se retroalimentan en servicios y consumo o haciendo de sus propios colaboradores sus mejores embajadores, ya sea como compradores o como “evangelizadores”.

¿Por qué “evangelizamos”? Porque si trabajas en o colaboras con una empresa de tales caraterísticas, lo que deseas es que les vaya bien y pones todo de tu parte para que así sea.

2.0: Frente a la unidireccionalidad jerárquica de la “asertividad 1.0″, según vamos trabajándola y llegando a la 2.0, ampliamos perspectivas y somos conscientes de que quizás lo que hemos entendido, no es lo que la persona deseaba expresar. Es decir, llegamos a ser conscientes de que nuestra “percepción” suele estar “tamizada” por la propia experiencia/vivencia o un estado emocional específico -propio o ajeno-.

Pasa de ser una asertividad reactiva, a una activa:

  • En la emisión busca expresiones neutras, puntos de encuentro y convergencia …
  • En la recepción, busca la oportunidad y si algo le “choca”, sorprende, irrita … busca primero confirmar que lo que ha entendido es lo que la otra persona deseaba expresar.

La gran diferencia entre la asertividad 1.0 y la 2.0, se da a la hora de “recibir” el mensaje. La primera reacciona, la segunda busca comprender conceptos y situaciones, con lo cual facilita que su proceso relacional sea cada vez más fluido e interesante y así se vea reflejado en los resultados de sus acciones.

Por supuesto, hemos de tener en cuenta que sólo es posible pasar de una asertividad 1.0 a una 2.0, con un desarrollo en paralelo de la autoestima y la empatía y su reflejo correspondiente en el cambio mental de razonamiento lógico y de gestión emocional que lleva parejo.

Formar parte de un equipo integrado por personas con este nivel de asertividad es 100% enriquecedor, instructivo y gratificante y ser dirigido/liderado por un profesional 2.0, estimula la profesionalidad, el aprendizaje, la mejora y la innovación o la productividad.

Es pasar del trabajar al disfrutar.

3.0: Este nivel para mí es una “conjetura” (me considero en pleno proceso de desarrollo de mi “asertividad 2.0″ y aunque he tenido la oportunidad de ser dirigida por y formar parte de equipos 2.0, no creo haber llegado a lo que me imagino es trabajar con equipos 3.0) pero, considerando lo que he venido aprendiendo y experimentando hasta la fecha, lo vislumbro como la capacidad de hacer converger puntos de desencuentro para llegar a un resultado 360º o de consenso por convicción del 100% de los participantes, en procesos de toma de decisiones en situaciones de alta complejidad e incertidumbre.

Una persona que haya llegado a este nivel de asertividad muy probablemente es una persona que destaca por su credibilidad, coherencia, facilidad para encontrar soluciones 360º y sumar voluntades.

Asertividad30La asertividad 3.0 es una asertividad proactiva, es decir, se adelanta a las situaciones porque cuenta con las “señales e indicios” que su experiencia y capacidad de comunicación y relación multidireccional le facilita.

Para llegar a tal nivel de desarrollo y evolución de la asertividad, es necesario acompañarla de la autoestima (confianza en uno mismo basada en la experiencia) y empatía hacia los demás (poder comprenderlos, aunque se difiera). Como he comentado en ocasiones anteriores, la asertividad, la autoestima y la empatía se retroalimentan según se van practicando e integrando en nuestros hábitos y rutinas diarias, acompañado de un trabajo de auto-observación y reflexión de lo sucedido y de análisis de la diferencia entre el resultado obtenido y el esperado, que nos confirme que vamos por el buen camino o nos permita rectificar, poniendo en práctica nuevos comportamientos o modificando los actuales.

Es por todo ello que la asertividad (bien acompañada de la autoestima y la empatía), se configuran como la base de las nuevas competencias que las empresas necesitarán en su proceso al 3.0: intraemprendimiento, pensamiento/soluciones 360º, trabajo colaborativo …

No hay que ser profeta ni vidente para comprender que, en el momento en el que haya masa crítica de personas con una asertividad 2 y 3.0, cambiaremos el paradigma social y económico:

Aquellas organizaciones, instituciones, empresas, movimientos … personas que se empeñen en seguir con prácticas 1.0, muy probablemente, no sobrevivirán a la crisis o saldrán muy debilitadas (a nivel laboral la nueva forma de reclutar, a través de referencias y observación de comportamientos y aportaciones en las redes, primará cada vez más la selección de profesionales 2 y 3.0 y también su contraparte, los profesionales 2 y 3.0 serán cada vez más selectivos a la hora de colaborar en proyectos y evitarán entrar en aquellos que les “resuene” como 1.0).

Por contra, aquellas organizaciones, instituciones, empresas, movimientos … personas que inviertan en procesos de desarrollo y entrenamiento de este tipo de compentencias y se sumen a la transformación social y empresarial que ya está en marcha, saldrán antes de la crisis y saldrán reforzadas.

El 1,0 cada vez es más “pasado”, el presente ya es 2.0, las redes lo han hecho posible, y el futuro es colaborativo, es 3.0

Colaboracion

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Entrada base: La asertividad y su relación con el 1, 2 y 3.0

Imágenes:

  1. Blog de ciencias sociales y humanas, vía Google
  2. El Blog de Victor Candel, vía Google
  3. Aymosa, vía Google
  4. Muy Computer PRO, vía Google

Entradas relacionadas:

Publicado en MyKLogica.es. Post original aquí.

Del mismo autor en este blog:

El negocio ha muerto… viva la empresa (3.0)

Inteligencia emocional, Motivación, Remuneración

Visión estratégica y predicción

Cambio de paradigma en el uso de la innovación.

Liderazgo: tipo de toma de decisiones en función del cerebro que desarrollamos

Líder, liderazgo, crackismo y autoliderazgo

Competencias Básicas: Autoestima, Asertividad y Empatía

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Gestión de la incertidumbre

Por Juan Sobejano

incertidumbre-1¿Saben qué pasará mañana? ¿Y la semana que viene? ¿Y el mes que viene? ¿Saben qué va a pasar el año próximo? ¿Y eso les angustia, les excita o les motiva? Seamos honestos, la incertidumbre es interesante si la podemos mantener en un entorno controlado. Una película necesita incertidumbre, un libro de narrativa también, pero estos son ejemplos de espacios acotados y que sabemos que tienen un principio y un final. Son entornos donde la incertidumbre tiene un papel, pero donde asumimos la certidumbre del final cierto.

¿Y fuera de esos entornos? ¿Nos interesa la incertidumbre? Bueno, según y cómo. Dice Zygmunt Bauman en una entrevista en La Vanguardia que “la única certeza es la incertidumbre”. Aparte del juego de palabras al que son muy aficionados muchos escritores y pensadores, es cierto que la experiencia nos demuestra que hacer previsiones esperando que se cumplan al 100% es un error y una pérdida de tiempo. Socialmente estamos viendo cómo años de estabilidad (aparentemente no demasiado sólida pero estabilidad desde el punto de vista psicológico) está rompiéndose en un espacio de tiempo muy corto. Esto crea inestabilidades, miedos e inseguridades que afectan al mercado. La incertidumbre de no saber cómo y cuándo va a acabar esta crisis afecta al mercado, que se paraliza y se vuelve inestable.

En realidad el ser humano busca la certidumbre, trata de proyectar su vida al futuro para saber qué es lo que éste le depara y no tener sorpresas. El ser humano trata de gestionar su vida desde lo conocido. La certidumbre, en estos casos supone un colchón que mitiga la inestabilidad del cambio no querido o esperado. La sorpresa se ve como un hecho desagradable si no trae consigo un significado que implique control: podemos asumir la sorpresa de un cumpleaños, incluso la sorpresa de un ascenso, pero no la de un despido porque éste implica un cambio de esquemas y una pérdida de control del entorno en el que vivía.

Un consejo para los que estén buscando ideas para los negocios: vendan certidumbre, como lo empaqueten es cosa suya.

Sin embargo económicamente la incertidumbre tiene un valor, forma parte del mercado incluso como producto. Por un lado están las bolsas, que viven de la incertidumbre, de la apuesta por el futuro. Por supuesto, los operadores tratan de mitigar esa incertidumbre a través de análisis, estudios e informes, pero si se perdiera esa incertidumbre la bolsa no tendría mucha razón de ser.

Luego están los que tratan de vender que son capaces de mitigar esa incertidumbre, los consultores y asesores que son contratados porque los empresarios, autónomos o emprendedores se encuentran en un entorno que no comprenden o que son incapaces de gestionar. Por supuesto no estoy en contra de los consultores y asesores (de hecho soy uno de ellos), ni tampoco de que el que la necesite pida ayuda. Sin embargo, y esto me parece importante, creo que estamos minusvalorando el valor de la incertidumbre. Ahora volveré a ello.

La gestión empresarial también muestra indicios de ese deseo de control. Los modelos de negocio van en la dirección de controlar no sólo a la propia empresa, sino también el entorno. Cuando Michael Porter, por ejemplo, habla de las 5 fuerzas del mercado lo que está tratando es de conocerlo para dominarlo. Es normal y lógico, porque la incertidumbre cuesta dinero, no conocer el entorno es peligroso, y no estar preparado para dar respuestas rápidas te puede sacar del mercado. Hemos de tener en cuenta, sin embargo, que esa capacidad de conocimiento, control y predicción se está perdiendo. En una era en la que el conocimiento es muy fácil de conseguir y al que es muy fácil acceder, nos encontramos con un entorno inestable, lleno de caras, como un poliedro, como diría mi amigo Manel, en el que surgen constantemente nuevas teorías y enfoques que nos alejan de una comprensión unívoca de la realidad. Hay tantas formas de estar en el mercado y caminos hacia el éxito o el fracaso como empresas y proyectos.

Pero como he dicho antes, la incertidumbre, un cierto grado de incertidumbre, no sólo no es malo, sino que permite un desarrollo más adecuado e interesante de nuestras empresas y proyectos. La incertidumbre nos mantiene alertas, nos obliga a improvisar y a mejorar constantemente nuestras capacidades, nos hace trabajar e idear out of the box, y nos hace más dinámicos.

Gestionar la incertidumbre implica aceptar los fallos como parte de nuestros procesos de gestión, asumiendo que son un elemento fundamental de mejora. El error aparece como un resultado no deseado, una acción o gestión incorrecta que rompe la certidumbre de un resultado adecuado y deseado. Lo que pasa es que en ocasiones ese error abre puertas a otras proyecciones, a cambios en escenarios futuros que posiblemente no hayamos sido capaces de ver pero que pueden ser muy interesantes para nuestros proyectos.

La gestión de la incertidumbre ha de ser implantada en las organizaciones, estando preparados para su llegada y dejando espacios de indefinición. La innovación bebe de la incertidumbre, del desconocimiento del alcance de los proyectos innovadores que comenzamos. Empresas abiertas e innovación abierta son magníficas herramientas para integrar la incertidumbre dentro de nuestras empresas sin que genere una explosión descontrolada de ellas y dentro de ellas. Los modelos abiertos de gestión, favorecen la posibilidad de sacar el máximo partido de la incertidumbre. La incertidumbre ayuda a las empresas a aprender, pues les obliga a estar constantemente adaptándose a nuevos escenarios y a prever múltiples variantes.

Ahora bien, ¿cómo la gestionamos de manera formal, material? La primera pregunta que deberíamos hacernos, tal vez, es si la incertidumbre se puede gestionar. ¿Cómo gestionar lo incierto? ¿Cómo gestionar lo que no sabemos si existe o no? Creo que hay varias claves para integrar la incertidumbre dentro de nuestras estructuras

Conocimiento. Es importante conocer, saber para dar respuestas correctas a modelos nuevos, a escenarios nuevos.

Out of the box. Ese conocimiento no puede ser el tradicional, no podemos seguir respondiendo con criterios tradicionales cambios imprevistos e impensables hace unos años.

Flexibilidad. Debemos estar dispuestos a cambiar estructuras físicas y mentales, a olvidar normas que se han mostrado inútiles y carentes de validez.

Apertura. Rompiendo los límites de la empresa, rompiendo nuestros propios límites mentales de modo que nos permitan encontrar soluciones en entornos y fuentes distintas a las habituales.

Cambio. Integrar el cambio como parte normal de la empresa, como forma de gestión. Sólo las organizaciones que están dispuestas a cambiar están en disposición de sobrevivir.

Error. Como elemento clave de la incertidumbre, pues la crea y le da sentido al ayudarnos a aprender de ese error.

Estamos en un momento en el que sólo nos cabe convivir con la incertidumbre, adecuando nuestras organizaciones a cambios constantes y a veces desconocidos.Los mercados que antes nos parecían maduros y estables están cambiando o desapareciendo. Y nuevas formas de comercialización, de gestión y de acceso a mercados están apareciendo sin que a veces lleguemos ni a comprenderlas. Podemos luchar por el control, pero el control se nos va a escapar como el agua. Tal vez sea más inteligente convivir con la incertidumbre y tratar de sacar el máximo partido de ella.

Publicado en Sintetia. Post original aquí.

Entradas relacionadas:

El cisne negro de Nassim Nicholas Taleb.

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La Visión: usa un catalejo

Por Fidel Martín

catalejoCreo que sería redundante comentar que estamos trabajando dia a día con unas estructuras cambiantes, pero a pesar de redundante es una buena manera de intentar empezar una argumentación. Así mismo, una una de las funciones fundamentales de la Planificación Estratégica es adelantarse al cambio. Comentaba en el anterior post que con la definición dela Misión estábamos pensando en el presente, pero necesitamos introducir el largo plazo, el futuro … con la perspectiva que tenemos con la Misión. De esta necesidad surge la VISIÓN. La Visión nos permite pensar en lo que queremos ser y aun no somos.

En resumen LA VISIÓN es adonde quiere llegar la entidad a partir de la MISIÓN y basándose en nuestros VALORES.

La VISIÓN debe tener un carácter motivador, debe suponer un reto para la entidad. Tiene que conferir un componente de ambición a los miembros de la organización. Y precisamente por esto, de nada sirve una VISIÓN  utópica, que nadie se cree, poco motivadora y carente de ambición. De manera similar de poco vale una VISIÓN facilona y poco motivadora. Por consiguiente, la VISIÓN es algo imprescindible si se quiere trasformar una organización y alcanzando una mejora contínua.

Cuando una VISIÓN se logra, deja de ser algo a conseguir para convertirse en ele presente, en lo que la entidad es. Es decir esa VISIÓN conseguida se convierte en MISIÓN.

En resumen una VISIÓN bien formulada debe tener los siguientes requisitos:

  • La existencia de un reto
  • Ser estable a lo largo del tiempo
  • Implicar el mayor número de recursos posibles
  • Que suponga un proyecto ilusionante
  • Que involucre a todos los stakeholders

Publicado en La Parte Contratante de la Primera Parte. Post original aquí.

Seguir leyendo sobre Visión:

El proceso de Planeamiento: la Definición del Éxito y la Visión Compartida

¿Que es la Visión estratégica?

No te olvides de la visión

¿Visión o ambición? ¿Misión o intención?

Visión estratégica y predicción

¿Cómo está aplicando su visión?

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¿Cuántas inteligencias tienes?

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Por Paz Garde

En ocasiones escucho a personas que dicen:

“Yo no soy inteligente”.

Esta es una creencia que puede limitarte a la hora de conseguir tus objetivos. Personalmente, hasta el momento, no he conocido a nadie que no tuviera múltiples capacidades mentales.

Howard Gardner nos presenta la teoría de las inteligencias múltiples:

A lo largo de más de 20 libros Gardner ha profundizado y amplificado su trabajo sobre la inteligencia humana.

Nos señala que existe una diversidad de inteligencias para cada individuo. Cada persona tiene por lo menos ocho inteligencias y desarrolla unas más que otras. La inteligencia no es una cantidad que se pueda medir con un número.

  1. Inteligencia verbal: Capacidad para pensar en palabras. Facilidad para escribir, leer, contar cuentos.
  2. Lógica-matemática: Es la capacidad para utilizar los números de manera efectiva y de razonar adecuadamente empleando el pensamiento lógico.
  3. Corporal y kinestésica. Capacidad para usar el cuerpo en la comunicación, conocimiento a través de las sensaciones corporales. Habilidad para manualidades.
  4. Visual y espacial. Capacidad de formarse un modelo mental de un mundo espacial. Facilidad para resolver rompecabezas, dibujar. Habilidad para pensar en tres dimensiones.
  5. Musical. Capacidad para reproducir y crear patrones musicales. Identifican con facilidad los sonidos.
  6. Interpersonal. Capacidad para entender a otras personas, distinguir bien los sentimientos de los demás, sus estados de ánimo, sus temperamentos sus intenciones y motivaciones.
  7. Intrapersonal.: Capacidad para el auto-conocimiento y usar la autoconciencia para el logro de objetivos.
  8. Inteligencia naturalista: Capacidad para observar la naturaleza, con el motivo de saber organizar, clasificar y ordenar. Facilidad de comunicación con la naturaleza.

Leonardo da Vinci parece que las desarrolló todas al más alto nivel, pero lo habitual es destacar en algunas de ellas más que en otras.

Pau Gasol o Víctor Ullate tendrán un alto nivel en inteligencia visual/espacialcorporal/kinestésica y probablemente Stephen Hawking comparta con ellos la inteligencia visual/espacial pero destaque también en inteligencia matemática.

Si estás tratando de decidir o dar un giro a tú carrera profesional, puede ayudarte analizar cuáles son las inteligencias en las que destacas y que profesiones sintonizan con ellas.

Cuando trabajamos en aquello en lo que somos buenos por naturaleza, obtenemos unos resultados sobresalientes con relativo poco esfuerzo.

Todos somos buenos en algo. Si aún no has descubierto en qué eres buen@ tú. ¡Búscalo!

Publicado en  Coaching para Jóvenes. Post original aquí.

Otros artículos sobre Howard Gardner en este blog:

Howard Gardner: La inteligencia nos hará libres

Teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner

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¿Qué se requiere del liderazgo?

Gazzaniga
 Por Manel Muntada Colell
Comentaba recientemente Michael Gazzaniga que las últimas investigaciones apuntan que en nuestro cerebro no existe nadie que tome decisiones, no hay un yo consciente responsable de nuestros actos. Todas nuestras decisiones [?] son interpretadas fracciones de segundos después de haber sido tomadas por un “relator”, que tiene encomendada la función de fabular algo que sea creíble y coherente para nosotros y para los otros y que sea capaz de conferirle un sentido “explicable” a nuestro comportamiento. A mejor informado esté este relator sobre la multitud de variables que determinan nuestro comportamiento más veraz será el relato que construyamos sobre nosotros mismos.

Vaya, que todo apunta a olvidar cualquier idea de un liderazgo que explique nuestra mente [muy graciosamente él utilizó este fragmento] y que, de la misma manera que el tráfico no puede ser explicado tan sólo a partir de un vehículo sino que “emerge de la interacción de todos los coches, conductores, la sociedad y sus leyes, personas que cruzan, el tiempo atmosférico, las carreteras, vete a saber cuántos animales, etc., etc.”[Gazzaniga dixit], parece ser que la mente también es consecuencia de un sistema complejo constituido por múltiples sistemas diferentes que interactúan a partir de reglas [no compartidas entre los diferente sistemas] y que generan resultados que se escapan a las propiedades de las diferentes partes que la conforman. ¡Impresionante! Comparándolo con una organización, ante esto no pude dejar de pensar que la función actual de muchos directivos viene a ser la de aparecer, como la policía, súbitamente en una curva y regular, con su sola presencia, la velocidad de los vehículos disminuyendo un factor de posibles accidentes.

Otro aspecto importante es el de que de la misma manera que la mente se deriva de la actividad cerebral, ésta determina a su vez dicha actividad y que esa relación de mutua subsidiariedad se complica aún más con el impacto que el entorno social tiene también en la mente y las consecuencias que la[s] mente[s] tiene en el entorno social. Un trío éste el de cerebro-mente-sociedad que se escapa a todo control que quiera ejercer cualquiera de las partes y que, sin embargo, funciona de una manera fina y regular, determinando y responsabilizándose del momento evolutivo al que hemos llegado.

Así pues y dirigiéndose hacia el tema de su ponencia, que no era otro que el de las repercusiones legales de estos descubrimientos respecto del concepto del libre albedrío, M. Gazzaniga se apoyó decididamente en la tesis de que la evolución humana ha incidido especialmente enpotenciar la reproducción y supervivencia de aquellos individuos colaborativos frente a los agresivos y competitivos, siendo la colaboración una actividad profundamente arraigada en nuestra mente y, por lo tanto, la consecuencia de muchos de los más importantes chisporroteos que se dedican nuestras neuronas, teoría que, por otro lado, ha sido brillantemente expuesta por Yochai Benkler en su libro El pingüino y el Leviatan.

Total, un puñado de ideas que demuestran una vez más que la ciencia va muy por detrás de lo que ya sabemos pero que ahora se hallan suspendidas, ingrávidas, sobre mi cabeza reflejando su sombra sobre mi hipótesis respecto la incidencia que tiene el conocimiento del cerebro en el planteamiento funcional de nuestras organizaciones.

No puedo evitar que, del mismo modo que me pregunto cuán imprescindible es realmente un gobierno para un país, me cuestione la verdadera utilidad y contribución de las jerarquías actuales al funcionamiento de muchas organizaciones. ¿Estamos, a nivel organizativo, realmente a la altura de nosotros mismos? ¿Realmente, influye en algo que muchos directivos estén ahí? Aunque Jason Fried tenga clara cuál es su función por el momento, no cabe ninguna duda de que hay que seguir preguntándose en qué han de transformarse. Todo indica que vamos por buen camino, bueno,… al menos en la teoría…

En la fotografía, Michael Gazzaniga en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, el pasado 11 de junio.

Publicado en Blog Cum Clavis. Post Original aquí

Del mismo autor en este blog:

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Ser líder o, simplemente, liderar…

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Porqué lo llaman amor cuando quieren decir…

Creatividad y creativ@s

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